En el Homenaje a Jorge Salazar

Hablar de Jorge Salazar es hablar de poesía. Su biografía esta llena de luchas, de aventuras pero, fundamentalmente, de libertad. Él representa la libertad en su estado más puro. La libertad de pensamiento, de acción, de arte, de vida.
Es el mismo Jorge quien puede codearse y conversar en perfecto inglés con la más rancia nobleza británica y al día siguiente, ser el faite más grosero en una esquina de Barrios Altos jugando a las cartas o en el hipódromo. Porque Jorge juega, porque para él la vida es eso. Pero también, este Jorge Salazar puede ser, al mismo tiempo, un catedrático erudito en la Universidad Libre de Berlín y el más impaciente de los pacientes del hospital Loayza, donde le sonríe con ironía a la muerte. Y lo hace sin miedo, como ha hecho todas las cosas en su vida.Sin embargo, muchos lo han enmarcado en el rol de periodista, que por cierto lo es, y brillante: deportivo, policial, gastronómico y humanista en general ¿habrá algo sobre lo que no pueda escribir Jorge Salazar? Es uno de los mejores y más esclarecidos cronistas del Perú.
Pero su singularidad y su indiscutible talento lo hacen ser tan buen novelista, como periodista y también como maestro. Recordemos que sus novelas traspasaron nuestras fronteras cuando aún era Jorge una de las jóvenes promesas de las letras nacionales en los años sesenta. Él obtuvo el codiciado premio Casa de las Américas en 1980, prematuramente y con justicia, por su novela La ópera de los fantasmas.
Él ha viajado por los cinco continentes, recogiendo de cada lugar lo más selecto para ofrecerlo a nuestros espíritus. Así nos ha entregado una vasta producción con títulos como Piensan que estamos muertos, La medianoche del japonés, Poggi: la verdad del caso, hasta su mas reciente y celebrado libro, tanto en el Perú como en México, Los papeles de Damasco. Como un prestigiado representante de la literatura policial, también ha ganado aplausos con su colección de La historia de la noticia, libro de consulta obligatoria en todas las facultades de periodismo del país.
Su obra, Crónicas gastronómicas premiada como el mejor libro de literatura gastronómica en el mundo, nos causa tanto deleite literario como cuando degustamos una de sus antiguas recetas. Porque Jorge Salazar es también un exquisito gourmet y excelente cocinero, y yo puedo dar fe de ello porque me ha honrado en su mesa como a una reina, pues él sabe sazonar el cariño con historias, con leyendas, con citas y con su amor profundo por todo lo hermoso que tiene el ser humano.
texto: elma murrugarra / foto: jorge paz